April 24, 2014

Orientación

El paseo diario de los perros y nuestra responsabilidad en la via pública.

La tenencia responsable de los perros incluye pasearlos en la vía pública con collar y correa y con bozal si se trata de un animal que puede agredir a otros.

Todos los días recibimos avisos de perros extraviados y de otros atropellados por vehículos, aún cuando se encontraban paseando con sus responsables. Estos accidentes pudieron evitarse si los animales hubieran salido a la vía pública con sus correspondientes.

collar y correa, guiados por adulto responsable.

Me pregunto por que un gran número de personas ponen en riesgo la seguridad de sus animales de compañía. Sin collar y correa el perro puede lastimar a otros o ser lastimado Cuesta aceptar que no se entienda que el collar y la correa es una defensa para el animal en la vía pública y no sólo eso sino que la falta de estos implementos convierte al perro en un enemigo público en las ciudades cuando se permite que estos defequen en las veredas y orinen las puertas de las propiedades.

Si los perros fueran conducidos por sus responsable mediante el collar y la correa, caminando por el borde externo de la vereda podrá con apenas un movimiento bajarlo a la calle cuando se vea la intención del animal para orinar o defecar. Sin duda esto no puede llevarse a cabo en las veredas de metro y medio que caracterizan al microcentro de buenos Aires, pero no es lógico que lleven a pasear al perro por veredas angostas. Debemos dejar de atender siempre nuestro gusto y deseo y pensar en el ser vivo que defendemos y en la comunidad que no tiene porque caminar pisando excrementos. Pensando en el respeto por los demás lo adecuado es recoger lo que el perro hizo con una bolsita. En cuanto a la orina del perro, caminar por la mitad exterior de la vereda , evitará que los perros machos levanten la pata para orinar los frentes de los edificios.

Sin embargo es más que común ver perros sueltos y que tengamos que adivinar cual de todas las personas que vienen caminado 80 metros atrás, será el responsable del animal que defeca en el medio de las acera, para pedirle que levante lo que su perro hizo.

Los perros sueltos en las zonas pobladas son a la vez víctimas del odio de gente con propiedades que dan a la calle o de los encargados de los edificios de departamentos y ni digamos de quienes pisan sus deposiciones.

No hagamos que los perros carguen con el fastidio de la gente, especialmente de las personas cuyas propiedades dan a la vereda o de los encargados de los edificios de departamentos. No hagamos odiar a nuestros animales. Hasta para esto ellos dependen de nosotros.

Martha Gutiérrez

Presidenta de ADDA
Periodista