May 1, 2017

Dia mundial del animal de laboratorio

En 1969 se fundó la Asociación Internacional contra los Experimentos  Dolorosos en los Animales – IAAPEA e introdujo en 1979 el Día Mundial del Animal de Laboratorio, punto focal en las luchas de los proteccionistas en todo el mundo.

Este abuso sobre especies que no son la nuestra involucra a 150 millones de animales utilizados anualmente en experimentos y comprobaciones de substancias.

En 1986 ADDA tramitó los permisos correspondiente para erigir un monolito a los animales esclavos de la ciencia y el comercio y así recordarlos con una placa donde la comunidad pudiera leer el mensaje y meditar. Cada año nos reuníamos frente al monolito para recordar a esos millones de inocentes esclavos. Hace un tiempo la placa de bronce original fue robada y  la entidad Inglesa IAAPEA nos manifestó el deseo de pagar los costos de la reproducción de la misma. Hoy estamos inaugurando por segunda vez el monolito y la placa que recuerdan a esos 150 millones de animales utilizados cada año en experimentos en vivo y ADDA desea dejar bien claro que esta lucha para reemplazar los antiguos métodos de investigación con animales y se adhiera a la comprobación de substancias mediante la utilización de métodos alternativos es una de nuestras más antiguas y más modernas banderas del amplio espectro de temas de protección a los animales.

Quiero contarles cuales fueron las razones que tuvimos en 1986  para elegir esta Plaza para el monolito y placa.

En 1984 recibimos una denuncia de gente de la Facultad de Medicina que nos decía que una profesional de la Facultad estaba trabajando en un experimento para una comprobación de ciertas drogas utilizando 24 perros muy maltratados. ADDA con el Dr. Eduardo Castello nuestro Veterinario Asesor desde siempre, presentamos la denuncia con pruebas al Decano de la Facultad  y se nos dijo que teníamos razón en lo que denunciábamos y que si teníamos paciencia podríamos llevarnos los animales. Los trámites se demoraron mucho y llegó un momento en que nos prometimos conseguir una resolución favorable a los animales cuanto antes.   Solicité una nueva entrevista con el Decano Dr. Mattera y cuando me recibió le pregunté si el alguna vez había ingresado al bioterio donde estaban los perros. Me dijo que no y  allí vi mi oportunidad para que me acompañara a ese recinto y aceptó. Este infierno estaba en el piso trece. Subimos y cuando el ordenanza abrió la puerta, recuerdo claramente que el Decano no quiso pasar y sólo miró a los perros desde la puerta, sin duda pensó que no iba a poder soportar las miradas inquisidoras e inocentes de esos animales y cuando le pedí que ingresara, me respondió –Ya no hace falta, usted se lleva los animales.

El Decano se retiró a su despacho y yo me quedé recontando a los animales por centésima vez. No quería que nadie me sacara ninguno.   Ya en el Despacho del Decano, recibí la orden escrita para retirarlos. Organizamos el retiro para el sábado siguiente.  Ese día y por última vez conté a los perros y estaban todos.

Los diarios se hicieron eco de este tema de una forma increíble. Salvo 8 perritos que fueron a un refugio que me ofreció lugares, pudimos colocar a todos en casas de buenas familias, la mía se convirtió en hogar de tránsito para una docena de ellos. Pero siguieron llegando pedidos de adopción y quedó conmigo solo una perrita pequeña que mordía todo y a todos. ¿Quien podría dudar que ella tenía todas las razones para ello.? Ella falleció años más tarde debido a un infarto, pero vivió como una reina, paseando con mis hijos y conmigo y como ya no tenía dientes, le permitíamos que nos mordiera cuando quisiera.  La amábamos mucho y ella se fue de este mundo siendo muy feliz.

Buenos Aires
24 de Abril de 2009