December 18, 2018

Corrida de toros, la fiesta incomprensible

Crítica a esta tradición española que se sostiene en buena medida por su inclusión en los paquetes turísticos. Y un homenaje al noble animal.

Es lamentable comprobar que algunos medios audiovisuales que condenan la violencia hacia los humanos, la muestran, la inician y la fomentan con el maltrato hacia los animales. Me refiero  exclusivamente a aquellos canales de cable que muestran asiduamente corridas de toros y de ningún modo a los medios que en estos días pasados nos hicieron conocer la embestida con daño profundo recibida por un torero.

Por más que se trate de vestir a las corridas de toros de “pompa y fiesta´´, ese espectáculo no es más que un asesinato vil y cobarde, y  una vileza regocijarse con el dolor de un noble ser que ni siquiera puede ver claramente a quien lo engaña para atacarlo, torturarlo y  asesinarlo. 

“Para que no muera el toro”, rezan en España los carteles de los adeptos a las corridas, pero a no confundirse, ya que pretenden significar que la tradición  de las corridas continúe. Valiente tradición la de obligar a un respetable animal a ser el centro de un  espectáculo digno de los circos romanos y no de una España culta y moderna insertada en la Unión Europea.

Un país no puede crecer si no revisa sus tradiciones. Nuestra Ley Nacional 14.346/54  de protección a los animales prohíbe las corridas y lo dice claramente cuando señala en su artículo 3º  inciso 8º  como punible: “Realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas o parodias, en que se mate, hiera u hostilice a animales. “

Quien redactó nuestra Ley Nacional a mediados del siglo XX  fue el Dr. Antonio J. Benítez, por entonces Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, consiguiendo la sanción de la misma en 1954.

Don Antonio Benítez con quien trabajé en 1990 en la reforma a nuestra Ley Nacional -y que aún no ha sido tratada seriamente-, fue un proteccionista nato que por naturaleza sabía que las diversiones a costa de los animales son siempre burdas, salvajes y peligrosas, además de no merecidas por países con tradiciones proteccionistas como Argentina

Cuando se habla de la perversidad de las corridas, no puedo menos que recordar los versos de mi querido amigo Enrique Núñez, poeta español que refiriéndose  a los toros mártires escribió:

“Viste tu luto negro, toro de España
Que ya tus verdugos vistieron el oro-grana
Olvida tus caricias de luna plata
Que tienen armadas sus manos de espada”

“Finge furor en tu mirada toro de España
que necesitan justificar tu matanza
No pienses en capataces que amas
Cambiaron por dinero el pasto que te daban”

“Los que de  verdad te amamos, toro de España,
Lloramos a las puertas de las mil maestranzas,
Y pedimos a Dios que tu no nazcas,
Que no merecen tal lujo los que contigo se ensañan”.

Con Enrique Núñez nos ha unido nuestra lucha por los derechos de los animales a partir de la humildad de nuestras respectivas plumas.

Algo bueno es afirmar que las corridas en España ya no son apoyadas por la mayoría, y que el español medio desea que la ley proteja a los animales y que se actúe en contra de quienes ganan con su padecimiento.

Actualmente, las corridas se mantienen debido al turismo. En general, los turistas van por primera y única vez a una plaza de toros, ya que salen tristes e impresionados. Lamentablemente, esa única vez hace que esa tortura continúe.
 
Erradicar las corridas de toros ya no es un asunto sólo de España y otros países que la acompañan, sino una responsabilidad de cada uno de nosotros en todo el mundo.

Un proyecto de ayuda individual en tal sentido es convencer a las agencias de turismo que trabajan con viajes a España que desistan de incluir en sus paquetes turísticos los boletos a corridas de toros.

En este mundo globalizado, las fronteras no existen, trabajemos juntos para achicar el terrible “apartheid” que condena a los animales. Ellos dependen de nosotros para mejorar sus vidas en esta tierra que compartimos.

Martha Gutiérrez es periodista y presidenta de ADDA (Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal); adda@fibertel.com.ar