October 21, 2017

Sufrimiento extremo de los cerdos

Quien podría poner en duda que animales y cosas no son conceptos equivalentes. Quienes parafraseando a Descartes podrían decir que los animales no sufren el dolor? Más aún, millones de personas dicen que simpatizan con los animales y otros hasta afirman que los animales son sus amigos. Sin embargo, un vasto sector de la humanidad prefiere olvidarse de estos cuestionamientos éticos cuando se trate de comerse a sus amigos.

En el caso de los cerdos, lejos quedaron aquellos libros de nuestra infancia que nos mostraban granjas idílicas donde una cerda con sus cerditos hocicaban en terrenos verdes junto a las gallinas, ovejas y cabras. Este paisaje del recuerdo no puede estar más alejado de los establecimientos de cría intensiva de hoy donde los cerdos no pisan nunca la tierra y viven en compartimentos estrechos de metal donde ni siquiera pueden tomar una posición distendida para amamantar a sus crías.

Todo el proceso es desgraciado para los cerdos y para quienes los defendemos. Desde que nacen, los cerdos viven en contra de sus patrones de conducta. A partir de allí las crías son destetadas tempranamente para que las cerdas puedan quedar preñadas nuevamente. Es en esta instancia cuando los cerditos pasan a compartir recinto con crías de otras cerdas, comienzan a agredirse por estrés y morderse por lo cual es un operativo común el cortar las colas de los cerditos y así ahorrar en antibióticos.

En otro forma de explotación de cerdos, la cría a piso, al menos se retrasa el destete de los cerditos evitando una importante dosis de estrés. Esa corta vida del cerdo en las granjas factorías, termina con un sacrificio dantesco. La zona de matanza de los cerdos es un lugar espantoso donde quien tenga la obligación de ingresar lo hará como a través de las puertas del infierno, cumpliendo allí la peor de las penitencias. En esta dramática etapa como es el sacrificio de los cerdos, los alaridos de los animales sometidos a descargas eléctricas es realmente difícil de describir y de olvidar. A esto le sigue el deguello con frecuencia antes de la inconciencia de los animales..

Un conocido deportista de España, manifestó que al salir de la zona de matanza supo que su compromiso con el vegetarianismo, no obedecía a ninguno de los argumentos, económicos ni ecológicos que respaldan a esta forma de ser y de comer, sino exclusivamente por haber vivido esa experiencia de la crueldad humana hacia los animales.

La inteligencia de los cerdos y la de los perros son muy semejantes, aunque en algunas pruebas para el reconocimiento mediante imágenes, los cerdos han superado a los perros, ambos pueden manejar un stiker de computador, aunque el perro lo hace con la pata y el cerdo lo hace con su trompa. Ambos tienen la inteligencia de niños entre dos a tres años.

Los animales son seres sensibles que deben ser respetados por lo que son, respetados por ellos mismos, por su valor intrínseco. Deberíamos pensar que algunos seres humanos han nacido con ciertas minusvalías cerebrales severas y nunca pensaríamos que puedan ser utilizados para experimentos. Por que entonces permitimos que eso se haga en otros seres sensibles? ¿Sólo porque no son de nuestra propia especie?

El dolor y la brutalidad es igual tanto si son infligidos a un humano como a un animal, y no debe ser provocado a sabiendas. Cuando aprenderemos esto?. Tantas pruebas necesitan los humanos para caer en la cuenta de que no debemos tratar de este modo a nuestros hermanos de reino?.

Me identifico con el autor y escritor Brigid Brophy, cuando afirma, “ Cada vez que la gente dice, que no debemos ser tan sentimentales, debes tomarlo como que ellos están por hacer algo cruel y si agregan, -“ tenemos que ser realistas´´- ellos quieren decir que van a ganar dinero con eso “

El transporte de animales de granja, es también lamentable, se utilizan camiones de varios pisos y en cada uno de ellos, estos inocentes animales viajan apretujados por largas horas, pisando y recibiendo materia fecal de todos lados.

O sea que no importa la crueldad con que se maneja a un animal no humano, si este reporta ganancias. Se investigan miles de formas de ganar más dinero, pero no de minimizar el padecimiento de los animales.

Tenemos la obligación de estudiar cuidadosamente cual es el trato hacia los animales teniendo en cuenta que cada especie es diferente y que el trato que reciba deberá ajustarse al hecho de cómo y cuanto ellos sufren, se estresan, y se asustan..

Martha Gutiérrez
Periodista – Presidenta de ADDA